Las Creencias Disfuncionales
- psicologoquilmeso

- 10 jun
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 27 jun
Las creencias disfuncionales son ideas o pensamientos rígidos, exagerados, irracionales o distorsionados que una persona tiene sobre sí misma, los demás o el mundo, y que influyen negativamente en sus emociones y comportamientos. Estas creencias suelen ser aprendidas a lo largo de la vida (especialmente en la infancia) y pueden mantenerse incluso cuando hay evidencia en contra.
Características de las creencias disfuncionales:
Son absolutista
s: suelen expresarse en términos de “debo”, “tengo que”, “siempre”, “nunca”.
No se ajustan a la realidad: se basan en interpretaciones distorsionadas de la experiencia.
Son automáticas y persistentes: operan de forma inconsciente o casi automática.
Generan malestar emocional: como ansiedad, tristeza, culpa o ira.
Llevan a comportamientos poco saludables: como evitar situaciones, autocastigarse o aislarse.
Ejemplos comunes:
Sobre uno mismo:
“Si no tengo éxito, no valgo como persona.”
“Debo agradarle a todo el mundo para ser querido.”
Sobre el mundo:
“La vida debería ser justa siempre.”
“Si algo puede salir mal, saldrá mal.”
Sobre el futuro:
“Nunca voy a poder cambiar.”
“Si cometo un error, será un desastre.”
Enfoque terapéutico:
En terapias como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), identificar y cuestionar estas creencias es un paso central del tratamiento. Se trabaja para:
Detectarlas (a través de registros de pensamientos, autorregistros).
Cuestionarlas (evaluar su validez, origen, utilidad).
Reemplazarlas por creencias más realistas y funcionales.
















































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